SALUD Y JUVENTUD, SALUD PARA LA JUVENTUD
Por un mejor futuro, participación y salud integral
(Primera versión )
Lic. Ricardo Chacón
Noviembre 10 de 1999
San Salvador, El Salvador
Indice
1. El punto de partida
1.1 El punto de la comunicación
1.2 La comunicación en salud
1.3 El tema de los jóvenes y la juventud
2. El Universo de la juventud salvadoreña
2.1 De la manita sudada al acto sexual
2.2 Las maras, un acercamiento a la problemática
2.3 La violencia sexual a través del cine
2.4 La promoción de la salud y educación
2.5 A manera de conclusión, se necesita más educación en la salud.
3. Estrategia de la comunicación
3.1 Estrategia
3.2 Objetivos
3.3 Público objetivo
3.4 ¿Qué se pretende?
3.5 Objetivos por perceptores
3.6 Equipo de comunicación
3.7 Formas de trabajo y etapas.
ANEXOS
El Salvador, al igual que el resto de países centroamericanos, posee una población muy joven; se dice que entre un 30 y 35 por ciento del total de habitantes son adolescentes y jóvenes; muchos de estos son atendidos no solo por los centros de estudios privados o públicos sino por organizaciones eclesiales (la mayoría de ellas católicas y evangélicas) clubes de servicio (como los rotarios o los boys scout) y organizaciones no formales integradas por amigos y compañeros de barrio o de colegio, los que realmente forman la conciencia de la juventud salvadoreña.
Los canales de mayor influencia en el proceso de socialización, especialmente en el campo de la sexualidad, no es a través de la familia, donde aun no se informa y mucho menos se discute el amplio campo de la sexualidad, sobre todo cuando los adolescentes comienzan a descubrir esta dimensión tan fundamental para el desarrollo de la persona.
Es el centro de educación donde los jóvenes comienzan a informarse sobre el desarrollo sexual, sobre todo en las instituciones públicas o las privadas de carácter layco; aunque son los grupos de amigos los que realmente dan la información detallada sobre el sexo, sobre las relaciones sexuales. Es más, es este espacio donde se dan las primeras incursiones en las vivencias del sexo opuesto.
Los programas de educación sexual, que cada vez se impulsan en los centros educativos y en los centros de formación privada, incluidas las organizaciones de servicio, las que realmente están contribuyendo a que los jóvenes tengan más información, más criterios para enfrentar de manera madura la dimensión sexual.
Probablemente gran parte del éxito de estos programas sea la vivencia y las relaciones estrechas con otros de su misma edad que se generan en la escuela o en la comunidad de amigos o compañeros.
Sin embargo, el trabajo no solo es arduo, teniendo que enfrentar nuevos peligros como las enfermedades contagiosas como el SIDA, y la inmadurez propia de la adolescencia que lleva a muchos jóvenes a incursionar en la vida sexual, provocando efectos dramáticos como los embarazos no deseados.
Y por si fuera poco, la labor tiene que cubrir a miles y miles de jóvenes extendidos en el campo y la ciudad de todo el país; organizados en nuevas grupos tan determinantes en la actualidad como las llamadas maras; además, el ambiente social y económico es de pobreza y exclusión, sobre todo, con pocas esperanzas de una vida mejor, de más oportunidades para poder superarse a corto plazo.
No obstante, la educación ha aumentado algunos puntos, sin embargo pareciera que la batalla se está perdiendo con el aumento del uso de drogas, la violencia juvenil y los cada vez más alarmantes niveles de vida sexual precoz, con la consecuente secuela de enfermedades infecciosas, problemas de salud mental y crecimiento desmedido de la población.
Sin embargo, y esto es la idea que guiará este trabajo, enfrentar la problemática juvenil requerirá de una visión mucho más ambiciosa y agresiva que parta de los mismos jóvenes, de los mismos muchachos ya inmersos en procesos sociales de todo tipo. En este sentido las ideas de fondo que guiarán esta estrategia son:
Pueden parecer iluso sin embargo la idea es generar una estrategia de comunicación que busque impulsar un movimiento entre la juventud salvadoreña para promover la salud y el desarrollo de los adolescentes; no se trata de inventar nada, simplemente de reorientar y montarse en otras actividades juveniles para fomentar el mensaje que se quiera dar.
Se pretende introducir un estilo de aprendizaje innovador, impactante, profundo y de efecto duradero entre la población juvenil salvadoreña y centroamericana, para lo cual habrá que fomentar el liderazgo, creación y sinergía de grupo, comunicación y desarrollo de habilidades entre la juventud.
De antemano sabemos que la tarea no es fácil, como tampoco estamos seguros que la perspectiva de trabajo realmente de resultados tangibles a corto plazo, como pueda ser elaborar un folleto sobre educación sexual, repartirlo y explicárselo a adolescentes de educación medias. El trabajo será a mediano plazo y probablemente en un inicio la labor será más de apoyo y expansión a lo que ya se hace mínimamente en organizaciones religiosas y de servicio.
El trabajo en su conjunto estará dividido en tres partes, a saber:
1.1 El punto de la comunicación
Quiero comenzar esta labor explicando algunas cuestiones sobre la estrategia de comunicación; algunos pueden decir que son teóricas, y a lo mejor lo son, sin embargo, son fundamentales para entender no sólo lo que es la estrategia de comunicación sino poderla plantear adecuadamente la labor de educación para la salud.
No es lo mismo una estrategia de Publicidad y una estrategia de Comunicación Social; de entrada el destinatario de ambas es diferente en tanto ámbito o ángulo en que les consideramos, debido a que el tipo de problema que se proponen resolver la Publicidad y la Comunicación Social, son diferentes
La Publicidad es Comunicación persuasiva destinada a crear preferencias por una marca (en el fondo se busca la relación necesidades y poder adquisitivo), mientras que en la Comunicación Social el eje de la segmentación no es la relación entre necesidades y poder adquisitivo, sino el grado de involucración, participación o influencia del receptor frente a un tema social.
La Publicidad debe transformar los atributos de los productos en beneficios para el mercado, de manera que el mercado le signifiquen o los perciba como beneficios. Pero si miramos los comportamientos o conductas políticas, religiosas, recreativas, de salud, educativas, culturales, etc., ellas no incluyen necesariamente transacciones u operaciones de intercambio de bienes por dinero, en un mercado. Pueden incluirlas, pero no necesariamente.
Lo que sí incluye, y esto es lo parte de lo típico de la Comunicación Social, son intercambio de información o de señales, incluyen el compartir o no significados y se generan comportamientos. Es decir, y si lo entendemos como subsistemas sociales, la política, lo religioso, lo educacional, lo recreacional, o lo cultural, se incluyen interacciones, no transacciones.
En la Publicidad, de manera muy general, se trata de crear preferencias por una marca, en las campañas de Comunicación Social, en cambio se proponen obtener un aprendizaje en los grupos sociales, de tal manera que ese aprendizaje incida en los comportamientos o conductas que se persiguen como objetivos.
Las Campañas de Comunicación Social (también las de Publicidad en algunos casos) al proponerse un aprendizaje, para incidir sobre las conductas sociales, deben trabajar sobre las visiones de realidad que tienen las personas que están involucradas, participar o tienen influencia sobre un tema social.
Dicho en otras palabras, la visión de realidad que tenemos es como un mapa en el que se representa u terreno de la vida. En la medida que este mapa sea más exactos en esa medida estaremos mejor situados, y sobre todo, orientados para lograr los objetivos que nos proponemos.
La Comunicación Social debe operar sobre los mapas mentales que cada grupo o personas tienen acerca de la realidad; ese mapa se ha conformado a partir de percepciones, informaciones, emociones, sentimientos, expectativas, creencias y vivencias, lo que configura una estructura mental de referencia, a partir del cual percibimos lo nuevo.
Ese mapa, o estructura mental de referencia contiene la visión de realidad acerca de nosotros mismos y de los demás, por eso es tan importante en la interacción humana en general y en la Comunicación Social. En este sentido, y esto lo quiero recalcarlo, es que la "única" verdad no es la realidad, sino lo que los humanos construimos (mapas) acerca de la realidad.
Los mensajes que percibimos, pueden confirmar o ampliar nuestras representaciones mentales, y pueden hacer cambiar nuestras representaciones; dependiendo de autores la conceptualización de los procesos de cambios puede ser diversa, a continuación presento una:
Estas ideas, teóricas si se quiere, nos permite entender que la estrategia de comunicación para la salud, tiene que trabajar bajo una concepción de Comunicación Social, no de Publicidad, que me parece que ha sido la óptica que se ha tenido hasta el momento.
El trabajo desde la perspectiva de Comunicación Social tiende a seguir el siguiente esquema:
En este trabajo se pretendería desarrollar un diagnóstico que determine algunos "mapas" de la juventud salvadoreña y desarrollar un primer esbozo sobre la estrategia a seguir para poder desarrollar, con la participación de los jóvenes, un programa de divulgación en salud que favorezca a los adolescentes salvadoreños.
1.2 La comunicación en salud
El tema de la comunicación en salud o comunicación de la salud se ha debatido ampliamente en los últimos años en América Latina; el tema ha entrado de lleno no solo en las universidades y centros de generación de políticas comunicativas sino en los mismas instituciones internacionales que junto a los ministerios de Salud Pública han tomado en cuenta la problemática, y sobre todo la han incorporado en las políticas que se llevan a cabo a lo largo y ancho de América Latina.
Sin más complicaciones se entiende a la comunicación para la salud como la comunicación en el sentido más amplio de la palabra, agrupando nuevos canales y medios y trasciendo los programas educativos tradicionales, es un diálogo, un nuevo pacto entre los ministerios de salud de las Américas y los pueblos a los que sirven, plantea el documento "Políticas de comunicación social en salud en los ministerio de salud", evento celebrado en Quito, Ecuador, el 6 y 7 de septiembre de 1993.
La comunicación para la salud pública es aquel proceso de influencia social multitudinario que proporciona conocimientos, forja actitudes y provoca prácticas requeridas de la población por los programas de salud para mejorar el estado de esta última.
Particular y operativamente, tal como lo plantea Mark Rasmuson (Comunicación para la salud del niño), la comunicación para la salud es el intento sistemático de influir positivamente en las prácticas de salud de poblaciones extensas utilizando principios y métodos de la comunicación masiva, diseño de la instrucción, mercadeo social, análisis del comportamiento y antropología médica.
Sin duda alguna estas concepciones valiosas tienden en la actualidad a modificarse e incorporar un elemento clave, la misma población; en este sentido, el documente UNICEF-WHO se plantea con lucidez meridiana: "los forjadores de decisiones y los planificadores ignoran el elemento humano a su propio riesgo; no entender las necesidades, prioridades y posibilidades de la gente a la que ellos esperan servir en una garantía virtual de que los programas de salud no tendrán éxito. Si a los poblaciones previstas no se les consulta, informa, educa y moviliza aun los programas mejor diseñados están condenados al fracaso o producirán los resultados más magros".
La bibliografía sobre el tema es amplia y compleja, tal como se muestra solamente en su concepto de base; especialmente hay que ir incorporando las modificaciones y los cambios de perspectiva que en su esencia tienen que ver con un desplazamiento hacia la población, hacia el usuario.
Hay cuestiones que cada vez adquieren mayor claridad; probablemente el consultor en Comunicación, Salud y Desarrollo Social, Eduardo Contreras Budge, plante la problemática de manera sistemática:
- La necesidad de reconceptualizar comunicación para la salud.
- Situar su rol en el contexto de sistemas reales de prestación de servicios de salud.
- Insistir en que los usos intencionados de la comunicación requieren de una cuidadosa planificación.
- Destacar ciertas problematizaciones en etapas claves de dicha planificación.
- Revelar la difícil convivencia de proyectos de comunicación en contextos institucionales de salud.
- Sembrar dudas sobre la cuestión de los efectos presumibles del despliegue comunicativo sobre procesos y estados de salud.
Con estos ojos, sin duda alguna, gran parte de lo sucede en la comunicación para la salud tiende a modificarse y a entenderse de manera que favorezca y tenga como centro a las poblaciones sino sea más eficiente y aprovechar al máximo los recursos.
Nuevamente se abren los caminos para evaluar las viejos temas como son el concepto de salud-enfermedad, determinantes estructurales, prestación de servicios de salud, oferta; proveedores, servicios y agentes de salud, salud segmentada por poblaciones o enfermedades, poblaciones o audiencias. Y sobre todo temas como las intervenciones comunicativas en el campo de la salud, la participación popular en salud. Particularmente nos abre las puertas para incorporar el tema de la juventud desde la perspectiva de la comunicación para la salud.
Particularmente se requiere elaborar estrategias adecuadas para que en los primeros años del nuevo siglo haya mejorado la respuesta social e institucional para apoyar la salud y el desarrollo integral de adolescentes y jóvenes, con énfasis en la salud sexual y reproductiva.
Esto supone, como la plantea el Proyecto de Apoyo al Desarrollo Integral de Adolescentes y Jóvenes dentro de la reforma del sector salud, las áreas claves serán:
Sin duda alguna, el desarrollar este trabajo requerirá estratégicamente la participación juvenil, fortalecer las actividades vigentes en los países, apoyar el impacto de experiencias locales, cooperación horizontal en los países involucrados y alianzas estratégicas con otras instituciones que laboran en beneficio de la educación de los jóvenes adolescentes.
Al final del proyecto, en el año 2001, se pretende que en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, habrán fortalecido el proceso de diseño e impleme4ntación de políticas, el desarrollo de planes, programas y servicios, la capacidad de profesionales de salud, la diseminación de información y la incorporación de los medios de comunicación para apoyar el desarrollo y mejorar la salud de adolescentes dentro del contexto de reforma del sector salud.
1.3 El tema de los jóvenes y la juventud
Si la comunicación, la comunicación para la salud está en constantes modificaciones, el tema de los jóvenes y de la juventud actual no para ni un minuto y los cambios no solo son radicales sino acelerados, haciendo casi imposible determinar líneas claras sobre esta situación.
Sin embargo, hay algunos parámetros que habría que señalar, esto son:
- Los grandes ideales sociales no mueven a nadie
- Crece la población en situación de desventaja social
- Jóvenes en desventaja, situaciones irregulares.
- Los nuevos problemas educativos
- Actividad sexual temprana
II . El universo de la juventud salvadoreña
Tras el conflicto bélico que desangró por más diez años a la familia salvadoreña, las instituciones han dado un giro diferente y ha comenzado un verdadero proceso de refundación; el proceso no solo afecta de fondo a las instituciones más relevantes del gobierno de la República sino que toca la misma base estructural de la sociedad como son la familia, la religión, le educación.
Los acuerdos de paz firmados en 1992 no solo dieron fin a un conflicto bélico sin sentido sino que impuso el diálogo y la negociación como método para dirimir las diferencias propias de una sociedad caracterizas por problemas estructurales donde la pobreza y la marginación económica, social, política y cultural son una realidad.
Pero, más allá de poner en práctica el diálogo y la negociación, se impuso el imperio de la razón, de la tolerancia y el respeto del otro, que son el sustento para crear la cultura de paz y se impuso a la irracionalidad de la violencia y la guerra; esta es la razón última, además de los beneficios inmediatos del silencio de las armas, que justifica los acuerdos de paz firmados entre el gobierno de Alfredo Cristiani y la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
En este contexto la educación ha pasado a ser un elemento preponderante y no se diga la formación en un ambiente de cultura de la paz; al igual que otros lugares del mundo, en el país nace nuevas tendencias educativas como constatación de las prácticas pedagógicas tradicionales, donde se propone un enfoque basado en el niño, en el joven, y se da una revisión de la metodología.
El impacto de la guerra, que alienta la revisión curricular y de los fines de la educación para hacer de ésta un instrumento de paz, se vive una sobrevaloración de la posibilidad transformadora de la educación. Retomando una cita de la conocida educadora María Montessori, casi frenéticamente comprometida con la lucha por la paz en los años treinta, expresa en su libro Educación y Paz: "La educación es el arma de la paz; la educación organizada científicamente, sabrá forjar hombres y mujeres de paz. Las naciones que hoy quieren la guerra han sido capaces de valorizar en pro de sus intereses a los niños y jóvenes, de organizarlos socialmente, de convertirlos en una fuerza activa de la sociedad. Es una fatalidad atroz que esta verdad sólo haya sido reconocida hasta el presente por las potencias que buscan la guerra".
Al igual que ha sucedido después de los grandes conflictos bélicos, por ejemplo en Europa durante la primera y segunda guerra mundial, en El Salvador se trata de saber organizar la educación para que haga frente a los nuevos compromisos y necesidades, no sólo de encontrar los "métodos idóneos para sustraer al niño y el joven a la sugestión de la guerra", sino, en positivo, de construir un orden social y moral acorde con la paz.
Es por eso que la reforma educativa que actualmente se realiza en el país, como también los cambios profundos que se planean realizar a corto y mediano plazo en el sistema de salud, son una muestra de esta ineludible realidad que vive El Salvador tras la firma de los acuerdos de paz.
Pero si los acuerdos de paz callaron los fusiles y dieron paso un largo proceso, que algunos llaman de transición (donde se enmarcan el proceso de cambios en la educación y la salud) también aparecen, o más bien afloran, nuevos retos para El Salvador, especialmente para más de la tercera parte de la población, que es adolescente y joven y que debe no solo resolvérseles sus problemas sino darle más y mejores perspectivas, ilusiones de un futuro mejor y no se tenga una juventud sin futuro, sin esperanzas.
Este es uno de los problemas de fondo por los que atraviesa el país, a esto hay que agregarle, y particularizando a la mayoría de la población salvadoreña que es muy joven, un ambiente de pobreza y exclusión, donde las oportunidades pareciera que son menores, no obstante mejoren los niveles de educación, una educación que se está reformando como lo expusimos anteriormente.
Tratando de ser más específico y aterrizando en nuestro público objeto, nos encontramos con el mundo de los adolescentes y jóvenes, viviendo un período particularmente conflictivo propio de la edad, pero ubicados en un ambiente de un hedonismo galopante (en su doble dimensión de identificar el bien con el placer y huir de todo tipo de dolor) propio de una economía donde se tiende a divinizar el mercado.
La adolescencia y la juventud son períodos de grandes cambios en la vida de las personas, que tendrán trascendencia para su futuro. Las vivencias de la sexualidad en esta etapa están marcadas por la confusión sobre lo que pueden hacer o no, lo que unido a una escasa percepción de los riesgos conlleva, en múltiples ocasiones, una conducta marcada por el miedo y las contradicciones.
Podríamos resumir que se trata de una etapa con falta de habilidades para vivir una sexualidad de forma autónoma, gratificante y sin riesgos. La población joven, entre los 15 y 29 años, representa más de la tercera parte de la población y de éstos la mayoría son menores de 18 años.
Pero estas personas jóvenes y adolescentes tienen capacidades, deseos y conductas sexuales que la sociedad en general no les reconoce; sin darse cuenta que, por ejemplo, casi todos los jóvenes de la actualidad, afirman haber tenido algún tipo de experiencia sexual, muchos de ellos habiendo experimentado con una "amiga" o una prostituta relación sexual coital. Muchas de estas relaciones sexuales se realizan sin planificar y, por tanto, sin usar métodos para el control de la reproducción o para evitar posibles contagios de Enfermedades de Transmisión Sexual.
Los embarazos no deseados en jóvenes presentan consecuencias médicas y sociales para la pareja, generándose matrimonios forzados, interrupción de la vida escolar, problemas familiares, económicos, emocionales, entre otros.
El porcentaje de abortos de nuestras jóvenes menores de 20 años es dramático, con un incremento importante con respecto a la décadas pasadas y por encima de la media nacional, siendo la mayoría en mujeres solteras y con un nivel de instrucción escaso.
Las Enfermedades de Transmisión Sexual son otro importante factor de riesgo. La falta de utilización de métodos de prevención eficaces, que en muchos casos se viven como una barrera en sus relaciones afectivas, pueden desarrollar un clima oportuno para el contagio de las mismas. Las familias, en la práctica, asumen con ansiedad las vivencias de la sexualidad de sus hijos e hijas adolescentes y los sistemas educativo, sanitario y de servicios sociales no dan la cobertura necesaria para facilitar a la población juvenil y adolescente el disfrute de una sexualidad de forma saludable y satisfactoria.
Por último, los medios de comunicación social, en general, comercializan el sexo dando una imagen distorsionada del mismo, y sólo en escasas ocasiones se promueven programas divulgativos y formativos, a pesar de la utilidad demostrada en la sensibilización de la población.
Con todo lo expuesto podemos afirmar que nuestra sociedad no está abordando adecuadamente las vivencias de la sexualidad de la población joven, y por ello se hace necesario promover estrategias que permitan aceptar que la población adolescente y joven es sexualmente activa, mejorar su nivel de información sobre sexualidad, ofrecerles los medios educativos y asistenciales para que puedan vivirla sin riesgos, y por último fomentar actitudes positivas ante el hecho sexual humano en jóvenes, familias y profesionales.
Sin duda alguna se requiere realizar estudios sobre la población juvenil que permitan conocer sus actitudes, opiniones y prácticas sexuales; los estudios que hay en el país no solo son escasos sino insuficientes y no permiten profundizar el tema. Con esta limitación a cuestas intentamos hacer una incursión bastante diferente a la problemática de la juventud salvadoreña, de cara a identificar los "marcos mentales" donde se mueven los adolescentes y jóvenes de hoy.
No se trata de agotar el tema, ni mucho menos pontificar sobre la compleja problemática, simplemente presentar un primer mapa sobre la situación de los adolescentes y jóvenes salvadoreños.
Para alcanzar este objetivo metodológicamente hemos realizado los siguientes pasos:
La exposición de la información la hemos dividido en cuatro apartados; estos son:
2. 1 De la manita sudada al acto sexual
En el noviazgo, todo comienza, con una "manita sudada". Hace quince o veinte años, se tardaban unos tres meses en darse un beso como debe de ser, actualmente el mismo proceso tarda tres minutos. Y de allí vamos avanzando con caricias, cada vez más lanzadas. Muchos se detienen allí, y la piensan mejor, pero otros siguen, todo el camino. De los que siguen, algunos lo planean y otros simplemente, pierden el control, y esto es tanto para ellas como para ellos, aunque suelen ser ellas las que ponen un alto.
Esta es una explicación bastante sencilla para algo que es mucho más complejo; antes existían muchos frenos, y los novios que tenían relaciones sexuales, eran los menos. Hoy, son los más. Y no es que los frenos hayan dejado de existir, lo que pasa es que hoy somas más abiertos y hay un poco más de comprensión y aceptación a estas cuestiones; aunque es seguro que, en nuestro medio, nueve papás de cada diez sufrirían mucho si supieran que "su hijita querida del alma" ya ha tenido relaciones sexuales prematrimoniales, decían con cierto ironía un grupo de jóvenes universitarias que por más de tres horas discutieron sobre sus relaciones de noviazgo. (cita uno).
Buenos, los frenos pueden estar más sueltos. Pero los problemas que se derivan de esto, y las actitudes con respecto al sexo entre novios, sigue siendo exactamente las mismas que siempre han sido, cuando menos en nuestra América Latina. Y no se habla de las actitudes por parte de los adultos, sino que muy a las actitudes por parte de una abrumadora mayoría de jóvenes.
Aunque todo el mundo parece opinar que tener relaciones sexuales durante el noviazgo es de los más común hoy en día, la verdad es que la complejidad del asunto sigue siendo idéntica.
Las actitudes de ellos no han cambiado: "si lo hizo conmigo....¿con cuántas no lo hará?. La frase solamente sirve para ilustrar una actitud, que es la que el hombre tiende a adoptar frente a la mujer que acepta tener relaciones sexuales con él, sin estar casada, ya que piensa que no vale tanto como otra que no lo acepta.
Y esto es independiente de los motivos que haya tenido la niña para decir que sí, y que normalmente tienen que ver más con razones emocionales que con factores físicos. Se le califica prontamente entre las filas de las "fáciles"...aunque no lo sea, dice Juan Carlos, un joven de 22 años, estudiantes de Artes Aplicadas. ( segunda cita). Si, yo sé, que no todos los amigos piensan lo mismo, pero muchos si lo hacen, y así seguimos teniendo a una cantidad de niñas que se entregaron por amor (o por lo que sea) a un amigo que no supo valorarlas, y que se fue con otra menos "dejada".
Esta actitud por parte de ellos tiene su contraparte femenina. Ellas: "si acepto tener relaciones sexuales, va a pensar que soy una loca". Ya vimos que él efectivamente puede pensar que es así. O sea que la niña tienen cierta razón en tener miedo de que el amigo ya no la valore igual, explica Cecilia, una joven de 21 años, estudiante de Derecho, quien entró en una discusión amplia sobre el tema con Juan Carlos (cita tres). Ahora, ella también puede tener una actitud a favor de tener relaciones sexuales, una actitud que ha sido la responsable de muchos problemas: "si tengo relaciones sexuales con él, me va a querer más". Y no siempre es así.
Aquí entramos ya a una de las diferencias primordiales entres los hombres y las mujeres, cuando menos mientras se es joven. Resulta que ellos son más físicos, o sea, se van más hacia el placer. En cambio, ellas, que todavía no están en plenitud sexual como ellos, tienden a fijarse más en los factores emocionales. Para ellas, el tener relaciones sexuales con alguien generalmente crea un lazo de amor, o cuando menos de afecto. Y realmente se sorprenden mucho cuando, al día siguiente del encuentro, el amigo desaparece, o las trata con frialdad.
Un poco más, un poco menos, estas actitudes prevalecen, aunadas a todo el cúmulo de tabúes y tradiciones acerca de la sexualidad que venimos acarreando desde hace siglos, explican ampliamente el grupo de seis muchachos y cinco muchachas, durante una conversación sobre el tema.
Desde luego, nada implica que dos que se ponen de acuerdo, hagan lo que quieran, pero aquí podemos llevarnos algunas sorpresas desagradables. Y la primera de todas, en muchísimos casos es: ¿cómo se sentirán después?.
Es muy probable que ella se sienta un poco culpable o, cuando menos, no muy conforme. Hay excepciones, pero lo más seguro es que el hombre, se sienta atrapado, y no tan contento como espera. Y es que el asunto es distinto para él que para ella. Digamos que para él puede ser un rato de diversión, pero para ella es un asunto bien serio. Si no se está dispuesto a afrontar ese compromiso emocional, mejor no se debe intentar. Al calor del momento, se puede sentir que se aman mucho, pero después se dan cuenta de que era pura atracción física, y que realmente se sienten un poco desilusionado, suelen decir las jóvenes.
¡Pero si no pasa nada!, famosas últimas palabras, si pasa. Existen dos riesgos muy reales, que son el embarazo y-o la transmisión de enfermedades sexuales. Contra lo que muchos piensan, ella si puede quedar embarazada la primera vez (de hecho, sucede muchísimas veces). También puede quedar embarazada aun cuando procure salirse antes de la eyaculación, cosa que, cuando no tienen experiencia, puede ser difícil de controlar. Y aunque ella lleva las de perder, en términos de que es ella quien queda embarazada, el compromiso es del hombre también, porque el hombre es parte del asunto.
En cuanto al riesgo de transmisión de enfermedades sexuales, ya se han contado muchas veces los distintos tipos de padecimientos y cómo se contagian, Y también que, muchas veces, la persona infectada ni siquiera sabe que lo está.
Hasta aquí, puede parecer que se está en contra de las relaciones sexuales en el noviazgo. En realidad se ha limitado la realidad, porque la decisión es de los jóvenes, y cada quien sabe lo que hace. Pero, vamos un poco más al fondo.
Se supone que si son novios, es porque quieren "se quieren". Porque si se hizo novio de ella nada más que para lograr tener caricias o relaciones sexuales, no se espera ningún futuro, excepto "pasar un rato ameno" y si no se tienen cuidado "puede haber hasta un embarazo no deseado". Pero en el supuesto que "se quieren", esto implica que a él le importa lo que le pase a ella, y viceversa, lo que puede provocar llevar a relaciones sexuales sin estar preparados.
Si hay relaciones sexuales sin una preparación adecuada, sin madurez de parte de los jóvenes, las consecuencias afectivas pueden ser hasta dramáticas; y es que el hecho de tener relaciones sexuales va a cambiarlos como personas y como pareja, en una forma que es predecible, sobre todo si no están realmente preparados para eso. Las relaciones sexuales pueden ser un paso adelante en la relación, o bien un tremendo paso hacia atrás. Y si bien pueden hacer que la relación se vuelva más sólida, y que lo que hay entre los novios se haga más fuerte, también pueden enfrentarlos a una serie de riesgos y obligaciones totalmente nuevas, que solamente una pareja muy madura, que se ama mucho y que está formada por dos individuos emocionalmente seguros, puede afrontar con éxito.
Para saber si están listos para involucrarse sexualmente, los novios deben hacerse ciertas preguntas, coinciden en señalar el grupo de jóvenes:
Muchos de los adolescentes que hoy tienen bebés no deseados opinan que el usar un método anticonceptivo es como planear el sexo, y que el sexo debe ser algo romántico y espontáneo. Tan espontáneo que se embarazan, pero si están decididos a hacerlo, con buenas bases y sabiendo a lo que van hacer, deben protegerse.
En pocas palabras y tratando de entender lo que está pasando en nuestro medio nos atrevemos a lanzar las siguientes aseveraciones, que sin duda alguna deberían ser probadas en un estudio mucho más amplio y científico sobre las relaciones afectivas de los jóvenes salvadoreños:
2.2 Las maras, un acercamiento a la problemática
Los medios de Comunicación Social están pendientes de los problemas de la sociedad y la población está pendiente de ellos. Cubrir un hecho de una forma acertada o equivocada puede poner en tela de juicio la fidelidad del medio; es por ello que día a día los diferentes medios hacen esfuerzos por lograr mayores niveles de profesionalismo y presentar la realidad o los hechos de la manera más objetiva; un tema muy controversial y que muestra si realmente los medios están dispuesto a ser objetivos e imparciales, tienen que ver con el tema de la violencia juvenil, particularmente el tratamiento de las maras.
En los últimos años los Medios de comunicación Social le dan una cobertura más o menos relevante al problema de las maras; en muchas ocasiones el tema se trata de manera amarillista, sin profundización y mostrando las diversas aristas del problema es más, en varias en varios medios particulares el tratamiento noticioso y editorial es tremendamente sesgado, mostrando una crítica permanente no sólo a la legislación que trata de normar a los menores infractores sino mancillando los mismos derechos de los jóvenes.
Contrario a lo que cualquier salvadoreño pueda cree, este fenómeno de las maras es un hecho social existente desde antes de la firma de los Acuerdos de Paz, en 1992, los cuales marcaron el fin de las noticias relacionadas con la guerra pero no con la violencia.
Para M. Smutt y J. Miranda "En El Salvador, desde finales de a década de los ochenta, el fenómeno de organización y socialización de la juventud, acentuado en los estragos de bajos ingresos, ha adoptado la forma de pandillas denominadas maras" (cita cuatro).
José Miguel Cruz, en su estudio "Solidaridad y Violencia en las pandillas del gran San Salvador", presenta diversas opiniones referentes a estos grupos; para algunos ciudadanos, este fenómeno constituye un problema criminal que debe erradicarse de raíz; para otros, es sólo una expresión de la descomposición social del país en la postguerra; y para muchos otros, es un problema constituido por jóvenes en busca de una identidad propia". (cita cinco)
El hecho es que la proliferación de las maras se da principalmente en zona donde los niveles de ingresos son bajos, donde se cuenta con los servicios básicos de manera insuficiente y existe un mayor hacinamiento poblacional.
Precisamente en la década de los noventa, las maras son consideradas como un fenómeno cultural-generacional, son jóvenes organizados y diseminados por todo el territorio salvadoreño. Probablemente sea un fenómeno que se extienda por años y cada vez forme parte de la vida cotidiana de los salvadoreños.
Según la Policía Nacional Civil, actualmente existen cuatro tipos de maras en el país: estudiantiles, territoriales, puramente delincuenciales y las provenientes de los Estados Unidos (cita seis). Sin embargo, estos cuatro tipos están mezclados entre sí, lo que hace difícil su diferenciación.
Una de las características principales de las maras territoriales es que se reúnen en un área geográfica definida, y su fin es defender el territorio que les pertenece de posibles enfrentamientos con otros grupos; este territorio lo controlan y se convierte en zona prohibida para miembros de otras pandillas. Este tipo de maras siempre ha existido y se ha mantenido en las diversas colonias o barrios. Se han visto influenciadas por las pandillas provenientes de los Estados Unidos (mara Salvatrucha o MS, 13 y del Barrio Dieciocho); las deportaciones masivas de pandilleros salvadoreños, inmigrantes en ese país, influyen grandemente en este fenómeno de la territorialidad.
En El Salvador la División de Investigación Criminal (DIC) de la PNC, sólo en el área metropolitana de San Salvador, tenía identificadas 52 clicas relacionadas con la MS, 18 o Mao-Mao.
Existen otros grupos de maras que vigilan su territorio y se consideran independientes de la MS y del Barrio 18, entre estas están los Triller de San Bartolo, la Mao-Mao de San Antonio Abad, entre otros.
A diferencia de las maras territoriales, las maras estudiantiles tienen como objetivo defender a toda costa la institución en la cual estudian; por lo general estos centros de educación media y bachillerato están ubicados principalmente en el centro de San Salvador, conformadas en su mayoría por estudiantes provenientes de las zonas mas populosas del área metropolitana.
El tercer grupo de esta clasificación, son las maras puramente delincuenciales, las cuales poseen características de bandas organizadas y que tienen como fin último dedicarse a la delincuencia, asesinato, robo, secuestro, tráfico de drogas, entre otros.
El último grupo de maras, clasificado por la PNC, se refiere a las provenientes de los estados Unidos (o que poseen influencia de pandilleros de ese país), integradas por inmigrantes salvadoreños que posteriormente fueron deportados, y que sirvieron de modelo para la mayoría de las agrupaciones ya existentes; esto se ve reflejado en los murales o en los "graffiti", las modas, el lenguaje oral, la música escuchada, las formas de operar, etc." (cita siete).
En cuanto a los aspectos de formación y crecimiento de las maras en El Salvador, según un sondeo realizado por el IUDOP, Save the Children de Estados Unidos y Rädda Bernen de Suecia, el 86 por ciento de los jóvenes encuestados poseen influencias de modelos culturales transmitidos por jóvenes que han regresado de otro país, en su mayoría de los Estados Unidos; sin embargo no son estos jóvenes los responsables de conformar estas agrupaciones en el país, ya que su labor consiste específicamente en ser los responsables de transmitir tales patrones culturales, lo que conlleva a establecer una cadena de aprendizaje de todos los elementos referentes a la vida pandillera norteamericana.
Precisamente por este fenómeno de la deportación es que las maras de El Salvador han seguido modelos o parámetros de comportamiento, los cuales han sido puntos de peso para decir que mucha de la fuerza de éstas la ejercen as homólogas estadounidenses, por lo que es importante entrar un poco más en detalle en cuanto a este tópico.
Pero tratemos de sistematizar el problema de las maras; tal como lo señala Smutt y Miranda, se trata de un fenómeno multicasual, ya que influyen en el la pobreza extrema, el hacinamiento, el desempleo; la violencia en todos los sentidos, las relaciones intrafamiliares, en las calles, personal, el narcotráfico, entre otros.
Según estos especialistas, la marginación social y económica, el desempleo, los problemas familiares, el ausentismo escolar, desencadenan comportamientos de violencia hacia la sociedad por parte de los jóvenes y hacia el interior de sus mismos grupos. La desintegración familiar, no es un factor a ciencia cierta, que incida en que los jóvenes formen parte de alguna pandilla, ya que Smutt y Marcela, dentro de los hallazgos de sus investigaciones, encontraron que habían jóvenes que tenían núcleos familiares integrados y pertenecían a pandillas.
El problema mayor encontrado fue la falta de atención de los padres hacia sus hijos, debido a diversas causas que se convierten en un círculo inquebrantable. El hecho de que los padres tengan que permanecer por muchas horas fuera de casa, trabajando, la sobrecarga de responsabilidad y los factores arriba mencionados provocan que los lazos familiares se debiliten, e impiden que puedan cumplir las funciones de atención, protección y contención emocional que tanto niños como jóvenes, necesitan.
Según Omar, un ex líder de pandillas en El Salvador y Estados Unidos, entrevistado para este trabajo, mucho son los factores que influyen para que los jóvenes se integren a una mara: el descuido de los padres, la falta de imagen paterna o materna en el hogar, la falta de comunicación familiar, la pobreza, la falta de oportunidades y, en última instancia, el ansia de aventura y curiosidad (cita ocho).
Otro aspecto básico en la formación de la identidad del joven pandillero es la auto valoración, el refuerzo de sus actos, la confirmación de su identidad. Este último aspecto es una necesidad de los jóvenes de ser reconocidos y valorados.
Esto lo reafirma Omar, al decir que "muchas veces se sigue la imagen de un ídolo para evadir el problema de la soledad o conseguir un ego personal".
De igual manera , Julio, el padre de Omar entrevistado para este trabajo, comparte esta opinión y profundiza más al referirse a la influencia de los Medios de Comunicación en los jóvenes; para él, "los medios de comunicación ("la televisión y sus modas" dice) afectan al pandillero cuando hace falta otro tipo de diversión, ya que este busca imitar al personaje idealizado en las películas; los medios y sus programas son adecuados si se usan como se deben, pero el medio, para ayudar al joven, debe primero ayudar al padre, educarle y darle oportunidades. Para ello, es necesario cambiar una sociedad, un Gobierno y otro" (cita nueve).
El que los jóvenes se apoyen en roles como marero, drogadicto, etc., accesible a través del grupo, nos es impedimento alguno par que adquieran un sentimiento de seguridad.
Por otra parte el reconocimiento y estigmatización de los jóvenes como drogadictos, delincuentes, pandilleros, como frecuentemente se les estigmatiza; hace que corran el riesgo de que se transformen en lo que la sociedad les dice.
En los últimos años, y luego del trabajo de Smutte, el tema de las maras ha sido estudiado sistemáticamente, la mayoría de ellos tratan de explicar el surgimiento de estos, describir las relaciones internas y sobre todo, el tratamiento y la estigmatización que de estos hacen los medios de comunicación; sin embargo, hay mucho que investigar, especialmente los patrones y roles al interior de estos grupos, su relación de seguridad que se genera entre los mareros, especialmente la vinculación de este fenómeno que tiende a crecer y desplazarse a todos y cada uno de los rincones del país, con la realidad macro de pobreza, exclusión, falta de futuro y perspectiva para un joven que estudia y no encuentra trabajo, quiere expresarse y no hay espacios, quiere hacer deporte y no hay canchas, quiere tener líderes positivos pero no los hay... Tratando de ver la problemática en perspectiva, y desde la óptica de este trabajo, podemos concluir en primera instancia:
Existen contenidos sexuales en gran parte de las películas que se presentan en el país y que son vistas por mayores de 15 y menores de 18 años; en un estudio realizado por dos estudiantes de la Universidad Dr. José Matías Delgado (cita diez) muestran que "estos contenidos sexuales están cargados de un material que no concuerda con los patrones culturales de la sociedad salvadoreña, ya que en su mayoría envían un mensaje a la juventud en el cual presentan al sexo únicamente como un momento de placer y diversión que se toma sin responsabilidad y madurez".
De 34 películas diferentes, con sello de Hollywood, presentadas el año pasado, y calificadas por el Ministerio del Interior salvadoreño, para ser vistas por jóvenes entre 15 y 18 años, muestra que el 92 por ciento de películas se presentan de 1 a 2 escenas sexuales, mientras que el 8 por ciento corresponden de 3 a 4 escenas sexuales, entendidas esta como aquella relaciones genitales referidas al coito, que tienen que ver más con una relación fuera del matrimonio, sin ninguna relación de estabilidad o responsabilidad, y que tiene por motivación el placer, el dinero, la violencia.
Los sentimientos efectivos en este tipo de películas queda relegado a un segundo o tercer plano, contraponiendo los valores morales de la juventud y se corre peligro de que la visión de la relación sexual se distorsione pasando a convertirse en una relación puramente carnal carente de un valor sentimental.
Un 75 por ciento de las escenas sexuales que presentan las 34 películas presentadas el año pasado, corresponden a relaciones sexuales genitales de tipo casual, en la que únicamente un porcentaje del 17 por ciento corresponde a relaciones sexuales dentro del matrimonio o que expresan una relación estable. Esto se contrapone a un 25 por ciento de relaciones extramatrimoniales y 17 por ciento relaciones de tipo prematrimonial. Sin interés de interpretar, ni mucho menor pontificar, la muestra indica que el matrimonio no es un "gancho" lo suficientemente atractivo para desenvolverse como un argumento llamativo en el cine comercial, a la vez que se puede captar como la relación estable pierde fuerza ante las relaciones sexuales de tipo casual, cultivando una actitud de irresponsabilidad en cuanto a la práctica del sexo.
Respecto al contenido sexual en las películas presentadas y su relación directa con la trama, el 58 por ciento tienen alguna relación con esta, aunque de este porcentaje solamente el 50 por ciento contribuye con el argumento; de aquí se puede deducir, por supuesto como tendencia no con carácter de prueba científica, que en la mayoría de las escenas sexuales presentadas en los filmes presentados el año pasado, están puestas no para alimentar o hacer más interesante su desarrollo enriqueciéndolo, sin para funcionar como gancho publicitario y atraer la atención de los espectadores.
Esta idea queda mucho más claro cuando nos fijamos que de todas las películas presentadas en el país, las relaciones sexuales son realizadas por los protagonistas de los films y sólo un 17 por ciento entre los coprotagonistas; este detalle puede ser interpretado como un signo que estrecha la relación entre los espectadores y las estrellas, los protagonistas, que en la mayoría de veces hacen sexo casual.
Otra dimensión interesante que se descubre en las películas tiene que ver con el antagonismo o complementariedad con respecto al sexo-violencia y sexo-dinero, donde se observa que solamente un 17 por ciento de estas relaciones van acompañadas de violencia física y un 8 por ciento violencia mental; en cuanto a la relación sexo-dineo (poder económico) no se observó ninguna complementariedad, indicando para esta categoría de películas para jóvenes entre 15 y 18 años no es un factor importante el dinero para que propicien las relaciones sexuales, cuestión que es diferente en la vida real, tal como lo veremos en otras dimensiones como cuando nos referimos a la vida sexual juvenil y su relación con los condones.
Es interesante recalcar que el porcentaje de violencia en las películas es mínimo, pero muy importante en muchas de los films presentados, dado que los ejes mayoritarios son de sexo y violencia.
En contraposición, las relaciones sexuales afectivas en estos films representan solamente un 8.3 por ciento; esto significa, sin ser ninguna relación científica, que el lado sentimental no es considerado como importante y que carece de suficiente valor comercial par un público acostumbrado a la imagen; esto degenera la visión que se tiene de la relación sexual, elevándose a un plano puramente carnal y sin sentimientos efectivos, probablemente propiciando en público adolescente una cultura del sexo de ocasión.
Y hablando del sexo de ocasión, se genera una percepción (no se, sí es consciente y planificado, pero en definitiva así se presenta) que el sexo puede practicarse sin matrimonio, sin compromisos de ningún tipo, sin responsabilidad, fruto del encuentro fortuito o no que tiene por motivación el gusto y el placer (que de por sí no es malo ni negativo); es este sentido, el noviazgo como forma de acercamiento, conocimiento y preparación, se deja de lado y se convierte en una estructura sino caduca si fuera de moda, que no atrae ni motiva a la juventud.
La presentación de estos datos sin duda alguna no prueban nada, sin embargo han sido la excusa, si se quiere, para mostrar que en gran parte, las percepciones de la vida sexual, del sexo en general, de las relaciones entre los hombres y mujeres, han sido no solo presentadas sino reforzadas por los medios de comunicación actual.
El cine, el medio por excelencia que produce realidades y nos hace vivirlas en un ambiente de gran concentración (como lo es una sala de cine, en la obscuridad y no haciendo otra cosa que viendo la película) ha contribuido decididamente para que la actual sociedad tenga una visión de sexo más centrada en el placer, más que en las relaciones estables (y no es que estemos defendiendo un modelo particular), una vida sexual donde la belleza física es determinante; donde el sexo rápido y hasta violento pareciera que es lo normal de la vida cotidiana.
No se trata de ser moralistas, ni mucho levantar una cruzada en contra del cine, o de los medios de comunicación en general, sino mostrar que gran parte de la información sexual que tienen los jóvenes y los adolescentes en la actualidad son "forjadas" por la pantalla grande o la chica, por la prensa o por la radio que sin más extiende una música superflua, sin contenido.
En definitiva, lo que se quiere mostrar, a manera de conclusión, son los siguientes cuestiones:
Si fuéramos por la calle, micrófono en mano, preguntando a las personas que piensan acerca de la promoción de la salud, especialmente a los adolescentes y jóvenes, seguramente nos llevaríamos algunas sorpresas al analizar las repuestas.
Lo hicimos con una muestra no representativa, simplemente para escuchar algunas ideas, y nos encontramos con varias sorpresa; la primera que nos llevamos es que la mayoría de estas personas nos contestaron que esta dimensión es muy importante y necesaria. La segunda sorpresa es que gran parte de las personas de la calle no suelen hablar con sus hijos/as sobre estas cuestiones de la misma manera con que hablan de otros temas. La tercera sorpresa es que justifican esta situación con argumentos del tipo: "No se como hacerlo", "No estoy preparado/a", "Me da una vergüenza horrorosa", "Me pongo nervioso/a", " No quiere hablar conmigo"... y otras similares. La cuarta sorpresa, por señalar otra más, es que mucha gente dice: "No obstante no quiero que mis hijos/as sean educados como yo lo fui" o "No queremos que a ellos/as les pase lo que a nosotros nos pasó".
¿Cómo podemos entender estas contradicciones y ambigüedades?. La respuesta es sumamente difícil y compleja pero, creemos que esas sorpresas son una realidad perfectamente constatable.
Para empezar hemos de partir de algo que todos sabemos: la sexualidad, el sexo, las cuestiones sexuales, hablando en términos generales, han tenido un inadecuado tratamiento y escasa atención a lo largo de la historia. Esto del sexo, no ha estado muy bien visto en la historia reciente de nuestro El Salvador. Baste recordar la historia personal de cada uno para darnos cuenta de que las cosas no fueron muy satisfactorias; para muestra un botón, mi primaria, secundaria y bachillerato la estudie en un colegio de salecianos que estaba ubicado muy cerca de la famosa zona roja de San Salvador, se sabía que muchos estudiantes en algún momento de su vida escolar no solo pasaban por las decenas de prostíbulos de la zona sino que ingresaban, pero que yo recuerde, nunca, nunca, hubo instrucción, un consejo, un regaño sobre el tema, simplemente se ignoró.
Afortunadamente, y probablemente por los problemas que se desencadenas por una c
reciente actividad sexual temprana (que conlleva los embarazos tempranos no deseados) y el galopante avance de enfermedades infectocontagiosas como el SIDA, desde hace algunos años se están observando cambios importantes en este terreno; los programas de estudio oficiales tocan el tema de manera explícita desde los primeros años.
El arraigo de la Sexología como ciencia del hecho sexual humano, está dado paso a enfoques y algún trabajo profesional, dejando a un lado tabúes y miedos infundados. Es una perspectiva más humana y real. Bien es verdad que el proceso está costando lo suyo, pero cada vez más se observan modificaciones.
Lógicamente cuesta cambiar actitudes y creencias, métodos y criterios educativos. Hábitos
mantenidos e impuestos durante siglos, pero hay que ser sinceros y claros y decirlo que se ha "caminado" sino lo deseable si lo suficiente; ahora con mucha tranquilidad, y sin ningún drama, las jóvenes de quinto y sexto grado, comienzan el proceso de mestruación, con la información que había sido proporcionada desde que estaban en segundo grado (ver programas de educación sexual en colegios privados).
Hay indicios positivos, por lo menos así lo expresan profesores de secundaria, que la sexualidad es entendida como una dimensión global que afecta por entero a la totalidad de la persona. La sexualidad existe desde el nacimiento y está implicada activamente en el desarrollo, evolución, equilibrio emocional de la persona y en su estabilidad afectiva. En las relaciones interpersonales, en las parejas y matrimonios tiene una gran importancia. Por tanto separar la sexualidad del resto de la personalidad, supone escindir a la persona de su realidad concreta y vivencial.
Hasta hace pocos años la sexualidad era abordada únicamente como algo que servía para reproducir la especie, sobre todo en las mujeres. Los hombre podrían tener una consideración distinta, así como una conducta de mayor permisividad. Esta idea se muestra por ejemplo en proporcionarle información a las niñas para que no vayan a ser objeto de una enfermedad, pero a los hombres se les enseña todavía que debe ser "desvirgado por una prostituta", eso sí se le enseña a usar el condón. Esta doble moral es uno de los resultados de la educación sexual realizada durante muchos años, luego que el tema era negado de las escuelas y las pláticas formales.
Sin embargo en la actualidad una nueva concepción de la educación sexual y afectiva va extendiéndose poco a poco hacia una mayor normalidad; repito, y no hay que cansarse en decirlo, las graves consecuencias que comporta una mala información sexual y las actitudes sexonegativas, por ejemplo en el caso del SIDA, están haciendo que ese proceso se acelere.
Poco a poco en nuestro El Salvador este proceso ha comenzado, de tal manera que se promueve ya no solo la prevención sino que se habla de promoción de la salud sexual.
El SIDA es un problema de salud mundial que afecta enormemente a la población adolescente. En este momento, la muerte por SIDA, es una de las más importantes causas de muerte en población juvenil. Seguramente ha habido acontecimientos impactantes - tal vez el caso Magic Jonhson, puedan ser buen ejemplo - que han podido contribuir a que el SIDA adquiera ese carácter relevante que en los primeros años no se le daba.
La educación sexual, además de prevenir diversos problemas puede ser una forma útil y eficaz de promover una mejor salud y de mayor calidad. En nuestro El Salvador, ya hay algunas organizaciones, sobre todo no gubernamentales, promueven la educación sexual de manera integral.
Los esfuerzos por la educación sexual, principalmente en el área de la responsabilidad, sea esta en planificación y salud materno infantil, hay algunos indicios desarrollados en El Salvador, no sin antes enfrentar problemas que van desde la incomprensión y la ignorancia hasta los radicalismos de una religión mal entendida.
En el campo de la educación sexual se ha realizado varios acciones en los últimos años a cargo de instituciones oficiales y privadas, entre otras: el Ministerio de Educación, la Asociación Demográfica Salvadoreña y su Cuerpo de Damas voluntarias, el Minsiterio de Salud, Movimientos religiosos y otros.
Educación ha intentado lograr la evolución armónica y gradual en el desarrollo integral del individuo en relación con su persona, familia y sociedad; promover la posibilidad de ejercer la relación entre los sexos en forma sana para el individuo y responsable para la sociedad.
En cambio para la Asociación Demográfica Salvadoreña (ADS) se pretende estudiar los problemas demográficos nacionales y fomentar la paternidad y maternidad responsable, con base al bienestar físico, moral y mental de la familia y en consecuencia de la estabilidad familiar.
Para implementar los programas de educación sexual se realizan varias acciones como la sensibilización y motivación de grupos claves, capacitación de docentes, asesoramiento a maestros, elaboración de programas y guías para e incluir la educación sexual en los programas de estudio; asimismo se seleccionaron y capacitaron agentes multiplicadores del programa, para que promovieran y realizaran actividades de divulgación y concientización entre los docentes, alumnos y padres de familia.
Otras instituciones que ayudan y dan apoyo a la difusión de la educación sexual son: el Ministerio de Salud, por medio del cuerpo de enfermeras y médicos de las Unidades de Salud quienes atienden los intereses de la ciudadanía; ciertos programas de la televisión educativa han contribuido en esta dirección; los movimientos cristianos de la Iglesia Católica, y otras denominaciones como las evangélicas, han fomentado la educación sexual responsable, especialmente nos referimos a los denominados "Encuentros matrimoniales" y todas las ramas que atienden a la población salvadoreña desde la óptica del cristianismo.
A manera de ejemplo, el Programa de Servicios Rurales con base a la comunidad y el Programa de Servicios Clínicos produjo hace unos años 746,600 folletos, abordando 17 temas de salud reproductiva y planificación familiar, con énfasis en los métodos específicos, en similar número de versiones de folletos, de los cuales 3 están dirigidos a población analfabeta y 14 a población con bajo nivel de escolaridad.
Adicionalmente, la Unidad de Diseño Gráfico llevó a cabo la producción de 109 trabajos, de los cuales aparte estuvo orientado al apoyo técnico de los programas educativos de la Asociación Demográfica Salvadoreña y parte para contribuir a la sustentabilidad institucional, mediante la comercialización de este servicio, que ya cuenta con alta especialización.
En el área de educación, las acciones del proyecto "Educación en Salud Familiar" estuvieron orientados a fortalecer la capacidad técnica del personal del Programa de Servicios Rurales, así como de la red de promotoras y promotores. Así como el diseño y ejecución del curso dirigido a enfermeras graduadas y tecnólogas en salud materno infantil incorporadas al Programa de Servicios Rurales, para estandarizar las acciones a desarrollar en supervivencia infantil, salud materna, planificación familiar y participación comunitaria, curso que posteriormente fue replicado a 110 promotoras.
Dentro de la estrategia de educación continuada dirigida a los promotores, se realizaron 36 jornadas sobre "Normas y Procedimientos en Planificación Familiar" y "Técnicas de Inyectar", logrando capacitar a un total de 444 promotores.
En el Programa de Atención Integral del Adolescente se capacitaron 229 multiplicadores juveniles, obteniéndose como resultado 1,896 charlas dirigidas por dichos jóvenes y 62,783 participaciones en las mismas, en las cuales impartieron temas como: Desarrollo sicosexual del adolescente, paternidad responsable, planificador familiar, prevención del embarazo y de las enfermedades sexualmente transmisibles brindando un total de 17,658 horas de trabajo voluntario.
En apoyo a los programas de educación, los tres centros de documentación en población de la Asociación Demográfica Salvadoreña (ADS) atendieron a 22,054 lectores, en su mayoría adolescentes y jóvenes de secundaria y universitarios. Aprovechando la estadía de los lectores, se impartieron 146 charlas informativas y educativas sobre la prevención del embarazo precoz y de las enfermedades de transmisión sexual, cubriendo así 5,183 participantes en dichas charlas y una distribución de 12,669 folletos sobre estos temas.
Con el proyecto de "Desarrollo del Recurso Humano Voluntario" se mantuvo coordinación con las universidades y centros educativos del nivel secundario, captando entre ellos 30 estudiantes en Servicio Social, quienes apoyaron diferentes unidades de divulgación.
Como parte de la capacitación permanente, el personal del Departamento de Educación y Capacitación participó en 12 eventos a nivel local y 5 a nivel internacional, así como en 7 procesos de coordinación, todo ello enfocado a fortalecer la condición social de la mujer, la prevención de las enfermedades sexualmente transmisibles, con énfasis en el SIDA y potencializar los programas dirigidos a la población adolescente.
En el área de comunicación masiva, los esfuerzos se orientan a promocionar los servicios brindados por la clínica Pro Familia y a contrarrestar las falsas creencias sobre los servicios de planificación familiar y salud reproductiva. Para ello se produjeron 11 versiones de cuñas radiales y de perifoneo, adecuándolas a cada ciudad donde la ADS cuenta con clínicas. Otra serie de actividades realizadas durante 1997 estuvieron orientada a difundir la imagen institucional y promover la amplia gama de servicios que brinda la asociación, para ello se produjeron 70 mil calendarios, mil memorias de labores, mil revistas.
2.5 A manera de conclusión, se necesita más educación en la salud
Es probable que algunas lectores de este trabajo puedan pensar: ¡Otro proyecto más para promover la salud y el desarrollo de adolescentes!; ¿Es que no hay suficientes?. En efecto,
a lo mejor no le faltará razón, ya que en los últimos años, ante el acelerado avance del SIDA y la vida sexual temprana de los adolescentes, hemos asistido al desarrollo de varios programas que buscan educar a los jóvenes en la dimensión sexual.
Sin embargo, hay pocas aportaciones permanentes y rigurosas; en varios casos, no han hecho más que aumentar la confusión y, en otras personas, potenciar la angustia que ha producido la ignorancia sexual durante décadas generándose percepciones fuera de la realidad que lo único que hacen es entorpecer un verdadero proceso de educación integral entre las nuevas generaciones de salvadoreños.
Pensamos que hay un gran hueco por cubrir dentro de la promoción de la salud de adolescentes y jóvenes en El Salvador; si se nos presiona, habría que decir que en nuestro país está casi todo por hacer. En este sentido, queremos que nuestro programa contribuya a llenar ese vacío que muchos adultos, educadores y jóvenes/as tienen.
La propuesta de nuestra aportación es un cambio de actitud. Una invitación a la reflexión y a la toma de decisiones por parte de los padres, pero especialmente de los educadores, entendido en su sentido más amplio y que abarca todos y cada uno de aquellos que tienen una responsabilidad de dirección entre los jóvenes.
Teniendo el supuesto que, poco a poco, vayan responsabilizándose de una tarea - la
Promoción de la salud y adolescentes y jóvenes (y que de alguna manera incluye la educación sexual) que legítimamente les compete y de la que no pueden ni deben inhibirse ya que, si no lo hacen, otros lo harán en su lugar. Como les pasó a ellos.
Nuestra prioridad en este cambio es señalar los diferentes recursos personales que disponen y otros recursos de apoyo a su labor educativa. Pero intentemos avanzar y responder en positivo del ¿Porqué es necesaria una educación sexual y afectiva?.
Por si faltan razones que expliquen esta dimensión , a continuación se trata de resumir los argumentos que sustentan esta nueva dinámica de la educación para la salud sexual:
En definitiva, es fundamental implementar de manera sistemática la educación sexual y comenzar a dar respuestas a las principales necesidades que tienen los educadores, los padres y los jóvenes/as.
La evidencias actuales obligan a todos especialmente a padres y educadores a no eludir esta problemática. El futuro sexual de sus hijos/as y educandos puede estar mediatizado por los criterios educativos por los que en este momento se oriente su educación.
Una de las propuestas de este "Proyecto de apoyo al desarrollo integral de adolescentes y jóvenes" , en el que se incluyen los diversos países centroamericanos con una cultura e historia semejante, es la necesidad de dar recursos a los jóvenes para que sepan afrontar con éxito su sexualidad y sus relaciones de pareja en un mundo cambiante y crecientemente permisivo. Recursos también para que, si esa es su decisión, accedan a las relaciones sexuales de manera satisfactoria, positiva y sin riesgos.
Es hora pues de afrontar, en nuestra modesta opinión, las legítimas responsabilidades. Porque si los padres y los educadores no lo hacen, ya lo hemos dicho, otros lo harán en su lugar (revistas, películas, comentarios morbosos, chistes, internet, entre otros)
He aquí la propuesta comunicológica para fomentar estas ideas tan fundamentales para nuestros jóvenes.
Debe quedar claramente establecido que la estrategia de comunicación y su ejecución es un trabajo que debe ser realizado en equipo, debe revisarse continuamente y sobre todo debe ser planificado con bastante precisión tratando de determinar el público meta, los mensajes claves, las herramientas que se utilizarán, y sobre todo los métodos de evaluación.
Como todo proceso de planificación comunicativa moderno debe de plantearse con claridad la planificación, la ejecución y la evaluación.
La estrategia debe ser:
En este contexto, la estrategia deberá contener tres áreas sumamente definidas:
Como punto central habrá que recalcar que se trata de un proyecto de formación para apoyar la salud y el desarrollo integral de adolescentes y jóvenes, con énfasis en la salud sexual y reproductiva; el contexto se enmarca en un proyecto de educación sexual.
Los impulsadores de este proyecto, que tenderá a convertirse en una cruzada a favor de la educación en salud sexual, serán los líderes de las organizaciones de servicio y religiosas, que tomaran su misión o su tarea de evangelización el formar hombres y mujeres responsables, capaces de enfrentar el SIDA y la sexualidad precoz y, sobre todo, se fomentaran relaciones de solidaridad.
3.2 Objetivos
3.3 Público objetivo
El principal público objetivo de la estrategia será la población adolescente y juvenil, en una primera etapa, del Gran Salvador y las principales ciudades del país; y luego, en una segunda etapa, de la zona rural.
Si bien el anterior público objetivo constituye la prioridad de la estrategia, se espera un efecto multiplicador y de cascada.
Particularmente los públicos con los que se trabajará son tres, estos son:
3.4 ¿Qué se pretende?
OBJETIVO
MENSAJES
HERRAMIENTAS
OBJETIVOS
MENSAJES
HERRAMIENTAS
OBJETIVOS
MENSAJES
HERRAMIENTAS
El equipo de comunicación es fundamental; no se trata que sea grande ni mucho menos burocrático, se trata de un equipo pequeño que tienen que tener tres características fundamentales: uno, relación estrecha con la dirección; dos, planificación y control riguroso de su labor; y tres, capacidad de sub-contratar servicios de comunicación. (monitoreos especializados, capacitación, publicidad, campañas de comunicación social, etc.).
Hay una cuestión fundamental, y es que la Gerencia de Comunicación debe estar estrechamente vinculado con la Presidencia o Dirección del Programa si realmente quiere ser una instancia efectiva para hacer que la institución logre posesionarse en las mentes de la población y por supuesto ganar espacios cada vez mayores en la Opinión Pública.
Un equipo de comunicación del Programa, con las tareas que se le asignarán (tal como se planteará a continuación) debe estar integrado por no más de cuatro profesionales o técnicos, más una secretaria y un mensajero; estos son:
El equipo de comunicación planteado, mezcla de alguna manera dos concepciones de comunicación: una, la organizacional y otra la llamada comunicación en crisis.
La comunicación organizacional estudia el comportamiento de la comunicación de todas aquellas personas que trabajan en una organización o empresa; esto implica entender la comunicación como el fluido vital de la institución entendida como una organización; en este sentido el Programa es entendido como una institución de educación, probablemente no formal, pero regida por normas y roles establecidos con precisión.
La otra vertiente importante es el manejo de la comunicación en crisis; hay que entender que la crisis afectan la trayectoria institucional, contribuyen al decaimiento de la capacidad organizativa e incluso, en situaciones de carácter extremo, pueden causar la desaparición de la apropia organización.
Básicamente desarrolla tres tipos de tareas:
Todo institución moderna, sobre todo en esta época de globalización , responde a una serie de factores exógenos a ella, esos factores físico-sociales deben ser considerados por los integrantes del sistema en la toma de decisiones, esos factores es lo que se denomina como ambiente organizacional.
Nuevas formas del trabajo comunicativo. Básicamente quiero presentar como parte de la labor comunicativa tres sistemas poco o nada trabajados en nuestro medio, esto son:
Resumiendo, planteamos el siguiente cuadro:
|
ACTIVIDADES |
ACCION NO PROFESIONAL |
ACCION PROFESIONAL |
|
Formales |
Esfuerzo directo de grupos legalmente designados. Soporte financiero, soporte con investigaciones , estadísticas, asesorías, información. Participación activa a través de organizaciones no gubernamentales. |
Contacto entre élites. Discusiones entre líderes de sectores privados (negocios, agriculutura, trabajo, ciencia, tecnología, derechos civiles, ecologistas, etc.) Constataciones de consenso o antagonismo. |
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Informales |
Agasajos Honorarios por conferencias Viajes Obsequios Influencias específicas Relaciones de confianza |
Intermediarios Acción a través de electores Forums públicos y privados Amigos personales Campañas de cartas o telegramas. Campañas de Relaciones Públicas o de publicidad corporativa, etc. |
La forma de trabajar esta caracterizada por la labor de equipo entre la dirección y la oficina de comunicación, entre el Programa y la agencia publicitaria, entre la institución y los medios de comunicación; se trabajará a partir de resultados, planificados y evaluados con precisión, y que intentará seguir al pie de la letra lo presentado por esta estrategia global de comunicación.
El desarrollo del trabajo requerirá la elaboración simultanea de pautas de trabajo que incluyan los tres públicos a los que se atenderán, además incluye la incorporación específica de cada uno de los puntos de la estrategia.